Clément Silly en violonchelo y Matías Galíndez en piano vuelven al escenario de Café Vinilo con un programa que reúne las segundas sonatas de Beethoven y Brahms, dos partituras fundamentales repletas de contraste y variedad de climas.
Escrita en los inicios de su carrera, la sonata de Beethoven revela un equilibrio perfecto entre la fuerza impetuosa de su comienzo y la ligereza de un segundo movimiento lleno de frescura y humor, lejos de cualquier solemnidad. Como contrapartida, la sonata de Brahms —una obra de plena madurez— recoge esa herencia de la estructura clásica que tanto admiraba del maestro de Bonn, pero la transforma desde un lenguaje romántico y apasionado, transitando de manera natural por momentos de fuego, lirismo y una gran expresividad.